El proyecto cuprífero Taca Taca, ubicado en la Puna de Salta, avanza en los preparativos para incorporarse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) con una inversión estimada de 5.250 millones de dólares. La iniciativa es impulsada por la compañía canadiense First Quantum Minerals y se perfila como uno de los desarrollos mineros más importantes proyectados para el norte argentino.
El anuncio se consolidó tras una reunión entre el CEO global de la compañía, Tristan Pascall, y el secretario de Finanzas de la Nación, Pablo Quirno, en la antesala de la participación argentina en la Argentina Week New York. Durante el encuentro se destacó el potencial del proyecto tanto para la economía de Salta como para la estrategia nacional de generación de divisas y empleo.
El desarrollo de Taca Taca se proyecta como uno de los emprendimientos mineros greenfield más relevantes del portafolio de First Quantum Minerals. Las estimaciones indican que durante la etapa de construcción podrían generarse cerca de 4.000 puestos de trabajo, mientras que en la fase operativa se prevé la creación de unos 2.000 empleos directos permanentes.
Desde el punto de vista productivo, el yacimiento cuenta con reservas estimadas en 1.990 millones de toneladas de mineral. Se espera que durante los primeros diez años de operación la producción alcance un promedio de 250.000 toneladas de cobre anuales, con picos que podrían llegar a 323.000 toneladas por año. Además, el proyecto contempla la obtención de subproductos como oro, con una producción promedio estimada de 96.000 onzas anuales.
La inversión prevista también incluye el desarrollo de infraestructura estratégica para la región. Entre las obras proyectadas se encuentra la construcción de una línea de transmisión eléctrica de 345 kV y 140 kilómetros de extensión, la rehabilitación del corredor ferroviario hacia Socompa para conectar con puertos del Pacífico en Chile y la instalación de fibra óptica que beneficiará a comunidades de la Puna como Tolar Grande y Pocitos.
Desde la compañía señalaron que el ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones será clave para estructurar el financiamiento del proyecto, al brindar condiciones de estabilidad fiscal necesarias para inversiones de gran escala en regiones remotas.
Actualmente la empresa avanza en distintos frentes técnicos y regulatorios, entre ellos la aprobación de la Evaluación de Impacto Ambiental, estudios hidrogeológicos en el Salar de Arizaro para garantizar la sostenibilidad del recurso hídrico, el financiamiento internacional y el fortalecimiento del vínculo con las comunidades de la región.










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