La minería santacruceña recibió una señal contundente de respaldo y proyección a largo plazo tras el anuncio de una inversión cercana a los USD 800 millones por parte de Newmont para reactivar y ampliar el proyecto Cerro Negro Expansión 1 (CNE1). La iniciativa permitirá extender la vida útil del yacimiento Cerro Negro más allá del año 2035.
El plan de inversión se desarrollará durante los próximos seis años y contempla la ejecución de más de 30 obras tanto en superficie como en interior de mina. El objetivo es sostener y aumentar los niveles de producción de oro, consolidando el perfil operativo del yacimiento en el Macizo del Deseado, uno de los principales distritos auríferos del país.
Desde la compañía indicaron que el proyecto CNE1 será clave para evitar una disminución progresiva de la producción y del empleo en los próximos años. A partir de 2028 se prevé un incremento en los volúmenes anuales de extracción, lo que reforzará el posicionamiento exportador de la operación.
La inversión permitirá mantener los más de 1.400 puestos de trabajo directos actuales y generar aproximadamente 270 nuevos empleos durante la etapa de construcción. Además, se buscará priorizar la contratación de mano de obra local y potenciar la participación de proveedores santacruceños en la cadena de valor.
La operación también genera más de 4.800 empleos indirectos, lo que la convierte en uno de los motores económicos más relevantes de Santa Cruz. En términos de exportaciones, registra envíos anuales que oscilan entre USD 400 y 600 millones, consolidándose como la principal productora y exportadora de oro del país.
La empresa confirmó que el desarrollo de CNE1 se realizará bajo los permisos ambientales vigentes y de acuerdo con sus estándares internacionales de operación responsable.
Con este anuncio, Cerro Negro afianza su rol estratégico dentro del esquema productivo provincial y refuerza la previsibilidad laboral y económica para las comunidades vinculadas a la actividad minera en Santa Cruz.










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