La compañía minera suiza Glencore ha oficializado su plan para uno de los desarrollos cupríferos más grandes del mundo, el proyecto El Pachón, ubicado en San Juan. Durante una presentación formal ante accionistas, la empresa delineó su hoja de ruta, que incluye el inicio de la construcción de la mina en 2029, con la primera producción de cobre proyectada para el año 2034. Esta decisión consolida una inversión monumental y una estrategia diversificada en el país.
El Pachón se destaca por ser uno de los depósitos de cobre aún sin desarrollar más grandes del planeta, albergando aproximadamente 6.000 millones de toneladas de mineral. La magnitud de este recurso permite a Glencore planificar un desarrollo por fases, adaptando la operación a la dinámica global del mercado del cobre. La operación inicial se proyecta en 185 kilotoneladas por día (ktpd) de procesamiento, con la posibilidad de escalar hasta 360 ktpd. Bajo este escenario de máxima capacidad, la compañía estima una producción promedio de 625.000 kilotoneladas de cobre al año durante la primera década de operación, una cifra que catapultaría a Argentina al grupo de países con mayor volumen de oferta de este mineral.
La inversión requerida para la primera fase se estima entre USD 8.500 millones y USD 10.500 millones, lo que la posiciona como una de las mayores apuestas del sector en Sudamérica. Glencore ha condicionado esta inversión a la aprobación del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), un marco que, según la minera, “ha cambiado sustancialmente el panorama de inversión mediante garantías, incentivos fiscales y apoyo regulatorio”. La compañía espera recibir el visto bueno del RIGI en el primer semestre del próximo año. Además, dada la escala y complejidad de El Pachón, Glencore confirmó que buscará incorporar un socio de capital para dimensionar y compartir los riesgos de un proyecto que se extenderá por varias décadas.
La estrategia de Glencore en Argentina es integral y no se limita a El Pachón. La empresa ha incluido también al proyecto MARA en Catamarca dentro del RIGI, sumando una inversión combinada (Pachón y MARA) de USD 13.500 millones, el monto más alto comprometido bajo este nuevo régimen. La fase de construcción de ambos proyectos generaría más de 10.000 empleos directos, con 2.500 empleos estables en la fase operativa.
Como un anuncio paralelo y sorprendente, Glencore también confirmó el reinicio de la mina Alumbrera en Catamarca, que había permanecido inactiva durante casi una década. La reactivación está prevista para fines de 2026, con producción esperada para la primera mitad de 2028. Esta decisión se fundamenta en un régimen fiscal más estable, mejores señales para la inversión y precios sostenidamente altos del cobre y el oro. Alumbrera aportará un volumen significativo de cobre, oro y molibdeno, volviendo a posicionar a Argentina en el circuito cuprífero internacional.










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