El inicio de la semana estuvo marcado por un sólido repunte en los precios del oro y la plata, impulsado por la captura de Nicolás Maduro a manos de las autoridades de Estados Unidos. Este suceso provocó un incremento inmediato de las fricciones geopolíticas en la región latinoamericana, lo que derivó en una búsqueda acelerada de activos de refugio por parte de los inversionistas.
Durante la jornada asiática del lunes 5 de enero, el oro logró superar la barrera de los US$4.430. Este ascenso se fundamentó en la inquietud de los mercados ante la posibilidad de una mayor inestabilidad regional. A este panorama se sumaron las declaraciones de funcionarios estadounidenses sobre el uso potencial del petróleo como recurso de presión política, factor que elevó las primas de riesgo y consolidó la preferencia por el metal dorado.
La plata también reportó cifras sumamente positivas. Según los registros de FXStreet, el metal blanco alcanzó una cotización de US$75,90 por onza troy, reflejando un crecimiento diario del 4,6% en comparación con los US$72,56 del cierre previo. Con este movimiento, el activo acumula una revalorización cercana al 6,8% en lo que va del presente año.
La relación entre el oro y la plata se situó en 58,35 el 5 de enero, descendiendo desde los 59,70 registrados el viernes anterior. Esta variación técnica evidencia que la plata tuvo un desempeño relativo superior al del oro durante la jornada.
Finalmente, este incremento en las cotizaciones se ve respaldado por la postura de la Reserva Federal de los Estados Unidos, que actúa como un soporte adicional para los precios. En un entorno definido por la duda política y económica, los metales preciosos reafirman su rol esencial como herramientas de cobertura financiera.










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