Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD) atraviesa una nueva etapa de crecimiento que la posiciona como uno de los casos más destacados de gestión estatal dentro de la minería argentina. La empresa logró consolidar un modelo basado en la eficiencia operativa, el fortalecimiento institucional, la exploración permanente y el desarrollo de proveedores y trabajadores locales, pilares que hoy le permiten exhibir resultados económicos positivos y proyectar la continuidad de sus operaciones.
Uno de los principales avances se refleja en la recuperación de la mina Farallón Negro, cuya producción supera actualmente los 60 kilogramos mensuales de oro y plata equivalentes. A ello se suma el éxito de las campañas de exploración desarrolladas en el distrito minero, que permitieron extender la vida útil del yacimiento por al menos 13 años, mientras continúan las tareas destinadas a incorporar nuevas reservas que garanticen la sustentabilidad de la operación en el largo plazo.
La transformación de YMAD también estuvo acompañada por una modernización de su estructura institucional. Tras la salida definitiva del Estado nacional de la composición accionaria, la empresa quedó integrada por la Provincia de Catamarca, con el 60% de participación, y la Universidad Nacional de Tucumán, con el 40%. Este nuevo esquema se complementó con la aprobación de un estatuto actualizado que fortalece la gobernanza, mejora los mecanismos de administración y brinda mayor previsibilidad para el desarrollo de futuros proyectos.
En paralelo, la compañía mantiene una intensa actividad exploratoria en distintas áreas del distrito Agua de Dionisio, entre ellas Los Viscos, Agua Tapada, Rincón Grande, Macho Muerto, Las Pampitas y El Espanto. Estos trabajos buscan ampliar la base de recursos minerales y sostener el crecimiento de la empresa, que además continúa con la producción anual de rodocrosita, uno de los minerales más representativos de Catamarca.
El impacto de YMAD también se refleja en su aporte al desarrollo provincial. Más del 93% de su personal es catamarqueño y ocho de cada diez trabajadores pertenecen a las localidades del área de influencia directa de la operación. Asimismo, la empresa prioriza la contratación de proveedores locales y promueve la incorporación de profesionales de la provincia en puestos técnicos y de conducción, fortaleciendo la cadena de valor minera y generando mayores oportunidades para la economía regional.
La solidez financiera alcanzada en los últimos años permitió retomar la distribución de utilidades entre sus accionistas y destinar recursos a obras de infraestructura, salud, viviendas, rutas y proyectos de desarrollo para distintas comunidades catamarqueñas, reafirmando el rol de la minería como motor de crecimiento para la provincia.
Con una gestión fortalecida, resultados económicos favorables y una estrategia orientada a ampliar sus recursos minerales, YMAD consolida un modelo de empresa estatal rentable y sostenible, demostrando que la combinación de planificación, exploración e inversión puede traducirse en beneficios concretos tanto para la actividad minera como para el desarrollo económico y social de Catamarca.










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