La decisión del proyecto Vicuña de importar desde China un campamento minero completo generó preocupación entre los proveedores de la minería salteña, que advirtieron sobre el impacto que este tipo de medidas podría tener en el desarrollo de las economías regionales y en la participación de las empresas locales dentro de la cadena de valor minera.
El presidente de la Cámara de Proveedores de Empresas Mineras de Salta (Capemisa), Federico Russo, expresó su inquietud por el modelo aplicado en el emprendimiento cuprífero que se desarrolla en San Juan y aseguró que una situación similar no debería replicarse en Salta. Según sostuvo, la incorporación de infraestructura fabricada íntegramente en el exterior reduce las oportunidades para las empresas nacionales y limita los beneficios que la actividad minera puede generar en las provincias donde se desarrollan los proyectos.

Russo vinculó este debate con los conceptos planteados durante el BritDay 2026, encuentro realizado recientemente en Salta, donde el gobernador Gustavo Sáenz destacó que la minería debe ser una herramienta para impulsar el desarrollo económico, la generación de empleo, la mejora de la infraestructura y el crecimiento de las comunidades.
En ese contexto, el dirigente empresario remarcó que la actividad minera debe traducirse en oportunidades concretas para los proveedores locales y en una mayor participación de las empresas salteñas en la ejecución de obras, la prestación de servicios y el abastecimiento de bienes para los proyectos en operación y construcción.
Durante el evento también se debatió sobre la necesidad de reducir costos para mejorar la competitividad de los emprendimientos mineros en Argentina. Al respecto, Russo reconoció que las empresas proveedoras trabajan para alcanzar mayores niveles de eficiencia, aunque advirtió que la búsqueda de menores costos no debe transformarse en un mecanismo para desplazar a las firmas locales mediante la contratación de proveedores externos o la importación de bienes que podrían producirse o adquirirse en el país.
Otro de los puntos planteados por Capemisa está relacionado con las iniciativas que impulsan algunas cámaras empresariales para ampliar el concepto de compre local hacia un esquema de compre nacional. Frente a esta posibilidad, Russo sostuvo que el sector acompaña los procesos de integración siempre que se respete la prioridad de contratación para las comunidades cercanas a los proyectos, luego para las empresas de la provincia y posteriormente para el resto del país.
Asimismo, destacó la importancia de fomentar asociaciones entre empresas locales y compañías de mayor escala para fortalecer capacidades y adquirir experiencia. En ese sentido, señaló que este modelo ya se aplica en distintos proyectos mineros mediante la conformación de uniones transitorias de empresas, permitiendo que firmas salteñas participen en obras de gran envergadura.
Sin embargo, advirtió que la creciente apertura a las importaciones comienza a extenderse hacia segmentos que históricamente eran abastecidos por proveedores locales. Según indicó, además de equipos especializados y maquinaria pesada, algunas compañías evalúan incorporar equipamiento propio proveniente del exterior, limitando la participación de las empresas regionales a tareas operativas.
En relación con el caso Vicuña, Russo consideró que la importación de un campamento completo desde China representa una señal de alerta para las provincias mineras. A su entender, este tipo de decisiones pueden afectar la aceptación social de los proyectos al reducir el impacto positivo que la actividad genera sobre el empleo y la economía local.
Por ello, manifestó su confianza en que los futuros desarrollos mineros previstos para Salta mantendrán un fuerte compromiso con la contratación de mano de obra y proveedores locales, consolidando un modelo de crecimiento que permita que los beneficios de la minería se reflejen directamente en las comunidades y en el desarrollo productivo de la provincia.






WhatsApp us