La compañía McEwen Copper avanza en la estructuración de un esquema financiero para consolidar el desarrollo del proyecto cuprífero Los Azules, ubicado en el departamento Calingasta, en San Juan, una de las iniciativas mineras más relevantes del país.
El emprendimiento, que demanda una inversión estimada en US$4.000 millones, prevé iniciar su construcción en 2026 y comenzar su producción en 2029. Según las proyecciones de la empresa, en 2030 alcanzará la producción de cátodos de cobre grado A, con una pureza del 99,99%.
De acuerdo con información publicada recientemente, la compañía mantiene negociaciones con diversas agencias de crédito a la exportación para obtener financiamiento, entre ellas el Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos (Ex-Im). El objetivo es avanzar en un esquema que permita financiar principalmente la adquisición de equipos, especialmente aquellos de origen estadounidense, lo que podría facilitar el acceso a líneas de crédito respaldadas por ese país.
Las gestiones también incluyen conversaciones con la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo (DFC) de Estados Unidos, así como con grupos financieros de Europa y Japón, lo que refleja el creciente interés internacional en el potencial del cobre argentino.
En paralelo, la empresa analiza alternativas para fortalecer su estructura de capital, que incluyen la posible incorporación de socios estratégicos de primer nivel —como Rio Tinto u otros actores globales— o la participación conjunta de inversores interesados en el desarrollo del proyecto.
El esquema en evaluación contempla una combinación de capital propio y financiamiento externo, donde las agencias de crédito podrían desempeñar un rol clave en la cobertura de los costos asociados a equipamiento e infraestructura.
El avance de Los Azules se enmarca en un contexto global en el que el cobre adquiere un papel estratégico como insumo esencial para la transición energética. En este escenario, el interés de organismos internacionales no solo responde a factores financieros, sino también a consideraciones geopolíticas vinculadas al aseguramiento de minerales críticos.
Asimismo, el proyecto fue el primero en acceder al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), herramienta diseñada para atraer capitales de gran escala. Se estima que generará más de 3.500 empleos directos e indirectos y exportaciones anuales superiores a los 1.100 millones de dólares.
Considerado uno de los yacimientos de cobre sin desarrollar más grandes del mundo, Los Azules representa una oportunidad clave para posicionar a la Argentina en el mercado global del cobre, al tiempo que impulsa el desarrollo económico y productivo de la región.










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