El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó que compañías mineras de alcance global analizan inversiones en Argentina por un monto estimado de entre 10.000 y 12.000 millones de dólares. La declaración se produjo tras una serie de reuniones con representantes de las principales firmas del sector, en un contexto signado por el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y un renovado atractivo para el capital extranjero.
Durante una entrevista con RightNewsShow, Bessent destacó el cambio en el clima de negocios del país y sostuvo que el nivel actual de interés inversor no habría sido posible en gestiones anteriores, al tiempo que señaló que Argentina se posiciona nuevamente como un destino estratégico para la minería internacional. Si bien evitó mencionar empresas específicas, sus dichos generaron expectativas en el mercado.
En ese marco, trascendió que parte de las inversiones en análisis podrían estar vinculadas a Vicuña, la empresa conformada por BHP y Lundin Mining, que avanza en la integración de los proyectos Josemaría y Filo del Sol. La unificación permitiría encuadrar la iniciativa dentro del RIGI como Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo (PEELP), con una inversión estimada cercana a los USD 12.000 millones.
Otra compañía señalada es la suiza Glencore, que presentó solicitudes de adhesión al régimen para dos desarrollos de gran escala. Se trata del proyecto Pachón, en San Juan, destinado a la producción de cobre y molibdeno, con una inversión prevista de USD 4.000 millones, y del proyecto Agua Rica, en Catamarca, enfocado en cobre, molibdeno, oro y plata, con un desembolso proyectado de USD 9.300 millones.
El interés del sector se da en un escenario en el que varias empresas aguardan definiciones regulatorias para avanzar con sus inversiones. Algunas esperan la aprobación de sus solicitudes al RIGI, otras siguen de cerca el debate legislativo sobre posibles modificaciones a la Ley de Glaciares, y un tercer grupo evalúa su ingreso condicionado a una eventual prórroga del régimen, cuya vigencia actual se extiende hasta el 8 de julio de 2026.
Al respecto, el secretario de Coordinación de Energía y Minería de la Nación, Daniel González, manifestó en distintas oportunidades que la decisión sobre una eventual extensión del RIGI podría definirse durante el verano. Según indicó, su recomendación será avanzar con la prórroga, aunque aclaró que se trata de una postura dentro de un proceso de análisis más amplio.
Hasta el momento, el Gobierno aprobó diez proyectos bajo el RIGI, que en conjunto representan compromisos de inversión superiores a los USD 25.000 millones, de los cuales cuatro corresponden al sector minero.
Entre las iniciativas mineras actualmente en evaluación se encuentran Posco – Sal de Oro, en Salta, vinculada al litio y con una inversión de USD 633 millones; Rio Tinto – Sal de Vida, en Catamarca, por USD 818 millones; la expansión de la mina de oro Veladero, operada por Barrick y Shandong Gold en San Juan, con USD 400 millones; y el proyecto Diablillos, de AbraSilver, enfocado en plata y oro en Salta y Catamarca. En contrapartida, el proyecto Mariana de Ganfeng Lithium, en Salta, con una inversión prevista de USD 273 millones, fue rechazado.
En cuanto a los proyectos mineros ya aprobados, San Juan encabeza la lista con Los Azules, de cobre, con una inversión de USD 2.672 millones, y Gualcamayo, de oro y plata, por USD 665 millones. También se destacan desarrollos de litio en Salta, como la ampliación del proyecto Rincón de Litio de Rio Tinto, con USD 2.724 millones, y en Catamarca, el proyecto Hombre Muerto Oeste de Galán Lithium, con una inversión de USD 217 millones, que proyecta exportaciones anuales por USD 180 millones hacia 2029.
Además del sector minero, el RIGI aprobó una iniciativa industrial: la construcción de una planta siderúrgica de la empresa Sidersa en San Nicolás, provincia de Buenos Aires. El proyecto prevé una inversión de USD 296 millones, estará orientado a la producción de acero “verde” y generará más de 300 puestos de trabajo directos y alrededor de 4.000 indirectos.










