El Gobierno de la Provincia de Santa Cruz concretó una nueva instancia estratégica de articulación entre el sistema educativo y el sector productivo mediante la entrega de certificados correspondientes al Ciclo de Formación para el Trabajo en el Ámbito de la Minería. Este acto, desarrollado en las instalaciones del Cine de Cañadón Seco, representó la culminación de un proceso pedagógico diseñado específicamente para dar respuesta a las demandas operativas reales de la industria minera regional, alcanzando a un total de 278 jóvenes residentes en la zona norte del territorio santacruceño. La ceremonia estuvo presidida por las autoridades del Consejo Provincial de Educación, quienes estuvieron acompañadas por referentes gubernamentales, equipos de gestión educativa, docentes y las familias de los egresados, subrayando el carácter colectivo de este logro institucional.
La iniciativa se fundamenta en una política de Estado que busca armonizar la educación técnica y la capacitación laboral con el perfil económico de la provincia. Para su ejecución, se estableció una red de colaboración que involucró al Estado provincial, la Cámara Minera de Santa Cruz (CAMICRUZ), y diversas organizaciones sindicales con representación en el sector, tales como AOMA, UPSAP y UTHGRA, además del aporte de empresas proveedoras de servicios como Cookins y MV Seguridad. Durante el acto, se enfatizó que la formación de mano de obra especializada es un factor determinante para garantizar el cumplimiento de la Ley 90/10, la cual estipula que el 70% de la fuerza laboral en los emprendimientos locales debe ser de origen santacruceño. En este sentido, la capacitación se posiciona como la herramienta principal para asegurar que los ciudadanos accedan a puestos de trabajo en igualdad de condiciones, cumpliendo con los rigurosos estándares de seguridad y eficiencia que exige la minería moderna.
Los alumnos, provenientes de localidades como Los Antiguos, Perito Moreno, Las Heras, Pico Truncado, Puerto Deseado y Caleta Olivia, completaron programas intensivos en áreas de alta demanda: operador minero, hotelería y gastronomía en yacimientos, y seguridad e higiene industrial. Un componente esencial del ciclo fue la realización de prácticas profesionalizantes, las cuales permitieron a los estudiantes interactuar directamente con el entorno de los yacimientos y establecimientos vinculados, facilitando el aprendizaje de protocolos operativos y la comprensión de la dinámica laboral en campo. Este proceso de cuatro meses contó con la tutoría constante de instructores y docentes encargados de transformar los conceptos teóricos en competencias prácticas. Tras haber alcanzado a casi 400 jóvenes en toda la provincia, y con la próxima entrega de certificados para las zonas centro y sur en Río Gallegos, las autoridades anunciaron la apertura de nuevas convocatorias para el mes de marzo, extendiendo estas propuestas formativas a otros sectores estratégicos de la economía local para continuar impulsando la inserción laboral y el desarrollo productivo.










WhatsApp us